miércoles, 10 de diciembre de 2008

RSE uno de los pilares del tipo de Empresas que Perduran

El mundo empresarial ha comenzado a tomar conciencia sobre la importancia del medio. El pensamiento sistémico nos ha hecho comprender que habitamos un planeta y que todos somos parte de un mismo sistema, y que de un modo u otro todos estamos vinculados. La responsabilidad empresaria implica reconocer que el propio sistema (empresa) es parte de un sistema mayor, que incluye otros entornos o grupos relacionados afectados por la empresa. El empresario tradicional, estila pensar sobre todo en términos de costos y beneficios (pensamiento reduccionista), pero deja de ver que así como existen “activos intangiles”, existen “pasivos intangibles” que pesan en contra de la empresa. En cambio, el empresario socialmente responsable, se ocupa de su gente, el medioambiente, los valores que hacen a su función y mejora el perfil de su empresa en el largo plazo al seguir los principios de la RSE. (Herrscher, E. Pensamiento Sistémico. Ediciones Granica. 2006)
En este último siglo, la degradación, contaminación, la pobreza y el agotamiento de los recursos naturales, han crecido en forma exponencial poniendo en peligro a todo el planeta, e incentivando el problema climático y el efecto invernadero, entre otros. En nuestras latitudes donde la agricultura es un importante renglón para la alimentación del mundo, se han visto no pocos problemas en el campo a causa de pesticidas y otros contaminantes que afectan al ser humano y su entorno. El entorno económico actual requiere empresas con Directivos proactivos y comprometidos con la RSE para la comunidad y los consumidores a quienes presta sus servicios. Decía un expositor en un reciente congreso sobre el tema que las empresas que perduran a través de las generaciones, que son exitosas, crecen y son innovadoras, que ayudan ahacer un mundo mejor son altamente productivas, plenamente humanas y socialmente responsables; están fundadas en una misión, visión, valores y principios que guían sus decisiones e inspiran a su colaboradores por largos periodos de tiempo con una cultura empresarial que trascienden el mero lucro económico. Entre los principales beneficios de la RSE ha citado: la obtención de ventajas frente a la competencia, mayor desempeño financiero, reducción de costos operativos, mejora de la imagen y sostenibilidad en el tiempo. Las compañias más rentables del planeta siguen principios de RSE en sus procesos.
QUE ES LA RSE?
Para el Instituto Ethos de Empresas y Responsabilidad Social “La responsabilidad social es una forma de gestión que se define por la relación ética de la empresa con todos los públicos con los cuales ella se relaciona, y por el establecimiento de metas empresariales compatibles con el desarrollo sostenible de la sociedad; preservando recursos ambientales y culturales para las generaciones futuras, respetando la diversidad y promoviendo la reducción de las desigualdades sociales”. Según definciones del World Business Council for Sustainnable Development: “La Responsabilidad Social es el compromiso que asume una empresa para contribuir al desarrollo económico sostenible por medio de la colaboración con sus empleados, sus familias, la comunidad local y la sociedad, con el objeto de mejorar la calidad de vida”. La RSE es uno de los principios esenciales de lo que se denomina en términos empresariales “la nueva cultura de empresa” (NCE) . Junto a otros principios con los que se relaciona, tales como visión a largo plazo; ética, valor clave en todas las actuaciones; personas y capital intelectual, su principal activo; necesidad de innovación y mejora continua en todos los ámbitos en un marco de calidad global; y formación continua, garantía esencial del desarrollo, entre otros factores, abren nuevas perspectivas a las políticas y estrategias empresariales para la existencia de las propias organizaciones y de la misma sociedad.
LAS CUATRO PREGUNTAS ESENCIALES DE LA RSE?
Para iniciar la reflexión sobre el tema el directivo debe hacerse al menos cuatro preguntas básicas:
•¿Que desea el cliente?¿Que necesidades tiene? ¿Qué relación calidad precio, nivel de servicio, tipo de publicidad y confiabilidad en el producto es requerida?
•¿Que desean los empleados respecto a un salario justo, ambiente de trabajo adecuado, seguridad en los puestos, reciclaje, guarderías, ayudas escolares para sus hijos y ayuda para asistencia a los padres?
•¿Qué desean los accionistas en cuanto a dividendos sustanciales e información sobre la marcha del negocio?
•¿Qué desean los residentes de la zona en lo relativo a creación de empleo, ausencia de contaminación, ayuda a la difusión de la cultura, ayuda a la restauración del patrimonio artísticos y mejoras en bienes públicos?
Además pueden incluirse a los demás stakeholders (grupos relacionados a la empresa).
Lic. Daniel Scosceria Magíster en Recursos Humanos y Gestión del Conocimiento por la Universidad Politécnicade la Catalunya, España.

martes, 18 de noviembre de 2008

Oportunidad de Alto Impacto

La feroz competencia del extranjero que nos llega vía los numerosos tratados de libre comercio, así como también la de China con su mano de obra baratísima, ha producido que administrar empresas en nuestro país sea cada vez más desafiante. Por lo mismo, hemos sido observadores y partícipes del enorme esfuerzo que las empresas han tenido que hacer para profesionalizarse y ajustar sus estructuras a esta nueva realidad.
Así vemos hoy empresas mucho más profesionalizadas y meritocráticas, con estructuras mucho más planas y mejor diseñadas, y con ejecutivos menos autocráticos, con más inteligencia emocional y orientados al trabajo en equipo en ambientes de alto rendimiento.
Consistente con lo anterior, han subido fuertemente los estándares de cómo se recluta a las personas clave. Las empresas han aumentado notoriamente los recursos que invierten en sus reclutamientos de cargos estratégicos, tanto en tiempo como en apoyo externo. Por otro lado, a medida que las compañías crecen, también crece el costo de tomar malas decisiones, así como también la recompensa por tomar las correctas.
Es por esto que los dueños de grandes, medianas y pequeñas empresas están valorando el captar expertise en directorios de excelencia o consejos asesores, ya sea modernizando y reforzando sus actuales directorios, o creando uno si no se tiene. Sin embargo en Chile aún es un tema incipiente, donde la mayoría de las empresas no ha dimensionado el potencial de tener un muy buen directorio (que tiene un costo fijo normalmente bajo si hay compensación variable). Para aquellas empresas que ya tienen un directorio, tampoco hay todavía conciencia de la gran oportunidad que significa salirse del espacio cómodo de básicamente “personas de confianza”, para además agregar el requisito que los directores calcen con el perfil requerido para el futuro, donde hagan aportes relevantes en aquellos talentos donde la empresa más necesita apoyo.
Un directorio bien escogido permite contrastar opiniones o ideas. Puede proveer de visiones u opiniones de gran profundidad al número uno de la empresa. Puede también ayudar al gerente general a comunicar su pensamiento estratégico en un plan formal que luego pueda compartir con el equipo ejecutivo y, muy importante, puede aportar conocimientos y experiencia de ejecutivos de alto nivel, en un área de especialidad en que la empresa no tiene presupuesto para tener a alguien de ese peso específico en la línea.
Es clave al hacer frente a nueva competencia de alto nivel y puede aportar una visión más estratégica.
Eso sí, un consejo asesor no tiene poder de toma de decisiones. Sirve como un adjunto a la gerencia, sólo con el fin de proveer apoyo y guía. Tal como en la selección de cualquier alto ejecutivo, escoger al consejo asesor es de gran cuidado. No es sólo un asunto de juntar los nombres más “top” que puedas encontrar, nombrarlos de directores y esperar éxito. Después de un análisis de la realidad del negocio, los miembros del consejo debieran ser seleccionados basados en sus experiencias gerenciales, áreas de especialidad, talentos personales y motivación para aportar.